lunes, 20 de diciembre de 2010

I

Después de 5 años de relación, me quede soltera. Ni siquiera pude imaginar, al levantarme ese lunes de la cama, que iba a ser el primer día del resto de mi vida, mi cambio radical. Para mi, mi vida era perfecta. Tenía un trabajo que, si bien no me realizaba como persona, sí me daba para comer y pagar el alquiler. Era conocedora del hecho que para algunas personas su trabajo era una forma de realizarse como persona pero yo no era así. Era cajera de un supermercado. Con eso pagaba las facturas y para realizarme ya tenía a mi novio Roberto. Mi piso, que compartía él, era normal. No estaba amueblado con mucho gusto pero era acogedor. Tenía una cocina, un baño, un salón, relativamente grande, y dos habitaciones. No era un gran piso pero tampoco era nuestro así que no nos importaba mucho. Y mi novio… que podía decir de mi novio… tan solo que para mí era el mejor del mundo. Era guapo y con un cuerpo de escándalo. Aún, después de 5 años, no entendía como Roberto se había fijado en mí. Yo tenía las caderas anchas, era de estatura mediana y no era ni guapa ni fea. Lo único que tenía bonito era mi pelo, moreno largo azabache, y mis ojos verdes. Eran lo único que destacaba del conjunto, el resto no. No me compraba la ropa ni en Zara, Mango, ni en ninguna de las tiendas de ese tipo porque me dí cuenta que la talla L de allí en realidad era la M y que si buscaba la XL (que debería ser la mía) no había... y no entendía porque. ¿Como en una tienda que sólo compran adolescentes súper delgaditas se podía acabar tan pronto la talla XL? Aquello me resultaba realmente curioso y un día decidí preguntárselo a una de las dependientas. Ella me miro con una cara que mezclaba la sorpresa con la incredulidad y me pregunto

-"¿La talla XL? y eso que es" y se volvió toda altiva ella, con su cuerpazo de talla S, a seguir con lo que estaba haciendo. Yo salí de la tienda prometiéndome, a mi misma, que la próxima vez que tuviera una duda similar me moriría con ella.

Pero mi novio no solo era una cara y un cuerpo, también era abogado. Era cierto que no tenía mucho sentido del humor. Recuerdo un día, al principio de nuestra relación, que viendo juntos "Porky´s", en la que yo no pare de reír en toda la película, él miraba al televisor extrañado intentando entender que es lo que tanta gracia me hacía. Al termine le pregunte que le había parecido y el me respondió que no era la clase de películas que a él le gustaba.

-“¿Y que clase de películas te gustan cielo?”
- Pues no lo se, supongo que no esas que se ríen porque un chico quiere dejar de ser virgen o se mide el pene cada vez que se levanta de la cama….

Después de eso, decidí devolver al videoclub las películas de “American Pie”, “Scary movie” y un par más del estilo que había cogido para verlas juntos…

Sin embargo sí tenía una sensibilidad increíble. Jamás miraba a otra mujer delante de mí, le encantaba comprar ropa conmigo y me aconsejaba que sobre la ropa que mejor me quedaba. Hablábamos durante horas delante de una taza de café de los cotilleos que sucedían en nuestros respectivos trabajos. Y lloramos juntos viendo “Titanic” En la cama no era muy fogoso pero, no me importaba, entendía que todo no se podía tener.

Para mí, mi vida era todo lo perfecto que se podía ser… hasta ese maldito lunes, el día que llegue a casa antes de lo normal.

Como he dicho, trabajaba de cajera de un supermercado de barrio. Como era la que más tiempo llevaba en la empresa, 10 años de antigüedad, era la única que tenía el turno fijo de mañana. Mis cuatro compañeras se turnaban los horarios de mañana y tarde. Normalmente yo nunca trabajaba de tarde exceptuando que tuviera que enseñar el puesto a una chica nueva. Cuando eso sucedía, solía cambiar el turno de mañana por el de tarde. Sin embargo, esa vez, no hubo tiempo para cambio de horario así que mi encargado decidió que esa mañana saldría 3 horas antes y las recuperaría esa misma tarde enseñando a una chica que empezaba en otro supermercado pero que no tenían plantilla suficiente para que nadie perdiese el tiempo enseñándole. Siempre sucedía lo mismo, en los otros centros nadie podía encargarse de enseñar a nadie y siempre acababa yo como “maestra” de nuevas adquisiciones que después, al tiempo, hacían encargadas de tienda mientras yo seguía como simple cajera con un turno fijo de mañana. Sin embargo yo nunca me quejaba. Siempre decía que sí a todo. Ni siquiera se me pasó por la cabeza que esa tarde había quedado con un par de amigas que hacía un siglo que no veía. Y no solo me pasaba en el trabajo, si alguien necesitaba algo y yo podía hacerlo siempre salía un SI de mis labios. Roberto me decía que la gente se aprovechaba de mi y que debía empezar a decir que no. Pero era superior a mis fuerzas, no era capaz de decir que no ni cuando lo ensayaba delante de un espejo… Y mira que lo intente veces. Ese era uno de los muchos ejercicios de autoconfianza que me enseñaba Roberto y que acababan en saco roto.

Decidí no avisar a Roberto y así darle una sorpresa. Eran muy pocos los días que podíamos comer juntos. Antes de llegar a casa pase por nuestro restaurante chino preferido y encargue, para llevar, tres platos que nos gustaban mucho. Cuando llegue a casa estaba feliz de poder comer con él y pensé que era una buena manera de empezar la semana. Al abrir la puerta y no encontrarlo a primera vista me sorprendió. Lo normal era encontrarlo en el salón viendo el telediario del mediodía mientras se calentaba algo en el microondas. Justo cuando iba a llamarlo oí ruidos en nuestra habitación. Al abrir la puerta me lo encontré en la cama, en una postura muy poco católica, con su compañero de gimnasio Fernando.

6 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

jopé

nerea dijo...

jejeje... espero que te haya gustado el primer capitulo Pedro... aunque espero también que esto sea como las series españolas, que al principio son malillas y luego les coges el gusto...

Besicos!

Nerea

sisifo dijo...

y os montasteis un trío no?

nerea dijo...

Bien... ya veo que es en lo primero que piensas Sisifo... jajajajaja....

AL dijo...

Previsible...no engancha..tipica prota con complejo de gordita (Briget Jones) y novio homosexual...espero que en el segundo capitulo brille un toque de originalidad...lo del trio no estaria mal..sería algo completamente inesperado..
García, esperamos mucho de usted ...no nos defraude....

Al
(presidente de Editoriales SUPERYO)

nerea dijo...

Lo se lo se Al... se que el principio no esta tan bien como esperaba, pero de verdad que espero mejorarlo con los siguientes capitulos. Lo malo de escribir aqui es que luego ya no puedes hacer cambios. Prometo trabajarlo más en próximos capitulos... o simplemente es que no tengo gracia para historias largas... :-P

Por cierto, he cambiado la plantilla ¿se lee bien?.

Besicos!